El 7 de octubre, la cuenta Productions Yahvé, vinculada al canal El Buen Pastor TV, publicó una imagen del polémico pastor Yhon Aguayo con banda presidencial, bastón de mando y uniforme policial, frente a la sede de la Policía Nacional, acompañada de la pregunta “¿Y si el Perú fuera gobernado con temor de Dios?” y el Salmo 33:12.

No anuncia una candidatura, pero sí une los símbolos del poder del Estado con un versículo como respaldo: presentar una aspiración política como si tuviera aval divino. No es un recurso nuevo en Aguayo, que en sus cultos usa constantemente símbolos religiosos israelíes para proyectar su liderazgo como expresión de la voluntad de Dios.
El Perú ya conoce este camino. En diciembre de 2025, el JEE de Lima Este 1 exhortó a Rafael López Aliaga a dejar de usar símbolos religiosos en campaña. Renovación Popular, el congresista Alejandro Muñante y algunos comunicadores que se presentan como cristianos denunciaron que se le prohibía hablar de Dios. No era cierto. El artículo 188 de la Ley Orgánica de Elecciones no impide a nadie expresar su fe: prohíbe apropiarse de símbolos religiosos para sacar provecho electoral. Antes, el pastor Anthony Lastra fue presentado como “capellán” de Palacio sin cargo oficial.
El verdadero temor sería la improvisación y el uso político de la fe. Gobernar exige un plan, un equipo y experiencia en gestión pública.
Los comentarios no se hicieron esperar: cerca de 370 respuestas, en su mayoría críticas y burlas.
















