Síguenos

¿Qué tema le interesa explorar?

Revista Evangelio.pe – Las buenas nuevas son incómodasRevista Evangelio.pe – Las buenas nuevas son incómodas

Ciencias Bíblicas

Del diezmo a la generosidad: el sostenimiento económico de una iglesia en la perspectiva bíblica

La discusión sobre el diezmo no termina en la pregunta de cuánto dar. Las Escrituras también invitan a considerar para quién damos, con qué propósito y qué revela nuestra generosidad.

Hablar del sostenimiento económico de la iglesia suele generar preguntas que van más allá del dinero: ¿cuánto debe dar un creyente? ¿a quién debe entregarlo? ¿es una obligación o una expresión de gratitud? Las Escrituras presentan distintas aproximaciones al diezmo y, aunque los textos del Antiguo Testamento no siempre coinciden en sus destinatarios, propósito y lugar de entrega, sí permiten identificar principios como la gratitud, el reconocimiento de Dios y la responsabilidad comunitaria.

En Deuteronomio 14:23–29, el diezmo aparece relacionado con la celebración delante de Dios y con la provisión para quienes no tenían una herencia territorial, como los levitas, extranjeros, huérfanos y viudas. Números 18:21–28, en cambio, lo presenta como sustento para los levitas, quienes habían sido apartados para el servicio y no recibían una herencia como las demás tribus. Por su parte, Levítico 27:30–33 destaca el carácter sagrado del diezmo, mientras que Malaquías 3:8–10 lo relaciona con la fidelidad del pueblo y con la entrega en la casa del tesoro. Estos textos muestran que el diezmo no puede comprenderse únicamente como una cifra, sino dentro de una estructura religiosa, social y comunitaria propia de Israel.

Cuando llegamos al Nuevo Testamento, encontramos un escenario diferente. La iglesia primitiva no establece explícitamente el diezmo como una obligación para sus miembros. Sin embargo, en 1 Timoteo 5:17-18 encontramos la preocupación por el sostenimiento de quienes sirven en la obra. Por su parte, 2 Corintios 8:1-9 y Hechos 11:27-30 muestran cómo las colectas, la ayuda a los necesitados y la generosidad entre las iglesias expresaban el compromiso de cuidar de la comunidad. De este modo, el sostenimiento ministerial y la atención a las necesidades de otros creyentes continúan siendo responsabilidades compartidas.

Entonces, ¿se trata de cumplir con un porcentaje o de comprender el sentido de dar? El Nuevo Testamento pone el énfasis en una generosidad voluntaria, consciente y responsable. El sostenimiento de la iglesia no debería reducirse a una obligación económica, sino expresar nuestra relación con Dios y nuestro compromiso con la comunidad. Quizá la pregunta más importante no sea cuánto estamos obligados a dar, sino qué revela nuestra manera de dar acerca de aquello que realmente consideramos valioso.

Lea también

Ciencias Bíblicas

La transparencia financiera no debería aparecer únicamente cuando surge un escándalo. En una iglesia que busca administrar sus recursos con integridad, rendir cuentas debe...

Nacional

El medio digital ILAD Media sostiene que una conferencia sobre el islam dirigida a estudiantes de Antropología en San Marcos serviría para “legitimar ideologías...

Internacional

Timothy Broglio también cuestionó la decisión del Pentágono de retransmitir la ejecución de Nidal Hasan, condenado por el tiroteo de Fort Hood en 2009.

Iglesia

La demanda refleja el papel de la Iglesia Católica como una de las instituciones que ha alzado la voz frente a las políticas migratorias...