En medio del proceso electoral y de sus aspiraciones municipales, Rafael López Aliaga, ex candidato presidencial por Renovación Popular, presentó formalmente su renuncia al curul en el Senado ante el presidente del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), Roberto Burneo Bermejo.
En su carta, el líder político solicita que se “resuelva” su decisión “expresa, voluntaria e irrevocable” de no jurar ni asumir el cargo para el cual fue proclamado, tras no haberse presentado dentro del plazo establecido por el reglamento del Congreso. Asimismo, pidió que se convoque a su accesitario, Absalón Vásquez Villanueva, para que asuma la curul correspondiente.
🚨 Rafael López Aliaga solicita al Pleno del JNE dejar sin efecto su credencial y convocar a Absalón Vásquez Villanueva para asumir como Senador. pic.twitter.com/UBiogVYnZ6
— Rafael López Aliaga (@rlopezaliaga1) July 3, 2026
Pese a la formalización de su decisión, el punto central del debate radica en que la renuncia no implica automáticamente la pérdida de su condición de senador electo. Es decir, más allá de su voluntad política, la definición final recae en el Jurado Nacional de Elecciones, que deberá determinar si corresponde o no dejar sin efecto dicha proclamación.
Frente a esta decisión, Renovación Popular ha presentado un comunicado reafirmando que el JNE es, efectivamente, la entidad responsable de resolver el caso conforme a las leyes y la Constitución.
🚨 #𝐂𝐎𝐌𝐔𝐍𝐈𝐂𝐀𝐃𝐎 | Nos dirigimos a la ciudadanía para informar que, conforme al informe legal del Congreso, corresponde al JNE resolver este caso y proceder con la convocatoria del senador accesitario de Renovación Popular. pic.twitter.com/VBKcYbaNFv
— Renovación Popular (@Renovacion_Peru) July 3, 2026
En este sentido, la organización política exhorta a la institución de actuar con objetividad, y proceda a convocar y proclamar al senador accesitario de Renovación Popular.
Entre la estrategia política y la contradicción
La decisión de renunciar al Senado no puede analizarse de manera aislada. Se produce en un contexto donde López Aliaga ha cuestionado reiteradamente la legitimidad del proceso electoral, calificándolo de “fraudulento” y “corrupto”.
Bajo ese argumento, ha sostenido que asumir el cargo implicaría “avalar el fraude”. Sin embargo, esta posición entra en tensión con su decisión de continuar participando en el mismo sistema electoral al postular como primer regidor a la Municipalidad de Lima.
Sin embargo, más allá de este argumento, el comportamiento de López Aliga deja entrever una lectura instrumental del marco legal, en la que las normas parecen interpretarse en función de sus objetivos políticos. En ese sentido, su decisión no solo busca resolver una situación personal, sino también tensionar los límites del sistema para que este se adecúe a su estrategia electoral.
El desenlace del caso será determinante para definir si López Aliaga puede o no mantenerse en la contienda electoral.










