Lo que hasta hace pocos días parecía una negativa firme, hoy empieza a tomar forma de respaldo implícito. La posición de Renovación Popular frente a la segunda vuelta electoral ha dado un giro que, sin ser declarado abiertamente, resulta cada vez más evidente.
Durante semanas, el líder del partido político, Rafael López Aliaga, había descartado de manera tajante cualquier apoyo hacia Keiko Fujimori. No solo se negó a respaldarla, sino que incluso cuestionó su rol en el proceso electoral, sugiriendo que habría estado vinculada al mismo sistema que —según su narrativa— facilitó el supuesto fraude que lo dejó fuera de la contienda.
Sin embargo, el pasado lunes 25 de mayo, en una conferencia de prensa, Renovación Popular anunció que el partido no votará ni en blanco ni viciado en la segunda vuelta programada para el próximo 7 de junio, reafirmando así su rechazo al “comunismo de la izquierda radical”. Aunque en ningún momento se mencionó explícitamente el nombre de Fujimori, el mensaje fue claro sobre la posición del partido.
NO AL VOTO EN BLANCO
— Renovación Popular (@Renovacion_Peru) May 26, 2026
NO AL VOTO VICIADO
NO AL VOTO POR EL COMUNISMO @rlopezaliaga1 pic.twitter.com/SCggORMKKk
Esta postura fue reforzada a través de un comunicado difundido en redes sociales, donde la organización política aseguró mantenerse firme en una “lucha pacífica” y de “respeto a la democracia”.
¡𝐍𝐎 𝐀𝐋 𝐂𝐎𝐌𝐔𝐍𝐈𝐒𝐌𝐎❗
— Renovación Popular (@Renovacion_Peru) May 25, 2026
¡NO AL VOTO EN BLANCO! ¡NO AL VOTO VICIADO! pic.twitter.com/EoZKhMfTPf
Sin embargo, el documento tampoco hace mención directa a Keiko Fujimori ni a Fuerza Popular, manteniendo la misma ambigüedad estratégica de evitar brindar un respaldo político explícito que podría, en largo plazo, ocasionarle un costo político.
Sin decirlo abiertamente, el partido termina inclinándose hacia una opción mientras intenta sostener su narrativa previa de desconfianza, tanto hacia Fuerza Popular como hacia el propio proceso electoral.















