Bajo el lema “De vuelta a casa tras 21 años”, miles de colonos israelíes marcharon recientemente hacia la frontera norte de la Franja de Gaza para exigir el restablecimiento de los asentamientos desmantelados en 2005. La manifestación reunió además a, al menos, 28 ministros y miembros del gobierno israelí, reflejando el respaldo político que este movimiento ha comenzado a recibir desde las más altas esferas del poder. Esta movilización fue impulsada por la organización Nachala, sancionada por la Unión Europea, Canadá y el Reino Unido debido a sus discursos que abogan abiertamente por la aniquilación de la población palestina.
Miles de israelíes marchan hacia la frontera norte de Gaza para exigir su repoblación
— DW Español (@dw_espanol) July 22, 2026
Fue una movilización organizada por Nachala, un movimiento de colonos de extrema derecha. A la marcha se sumaron miembros del gobierno, entre ellos el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben… pic.twitter.com/0pYzmPnLJC
Toda esta marcha “triunfalista” ocurre en medio de sistemáticos e incesantes ataques militares. A la fecha de hoy, Israel ocupa hasta el 70% del territorio de Gaza, manteniendo a cerca de dos millones de palestinos confinados en hectáreas cada vez más reducidas. Lo que diversos académicos, juristas y comisiones de las Naciones Unidas han calificado categóricamente como un genocidio, se traduce en la práctica en una estrategia deliberada de exterminio donde el 77% de la población sufre inseguridad alimentaria aguda grave, miles de niños requieren atención urgente por desnutrición y enfermedades insalubres, y no queda un solo hospital operativo a pleno rendimiento.
En vista de este escenario, es evidente que el anuncio del aspirado “cese al fuego” ha resultado ser únicamente una simulación para el plano internacional, sin brindar resultados reales para la población afectada. Solo desde su pacto en el 2025, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) sumaron más de mil palestinos asesinados y miles de heridos a una cifra desgarradora que ya supera los 70,000 palestinos muertos a lo largo de este conflicto.
No obstante, esta política de erradicación no se limita a Gaza; sino que se extiende con igual crueldad a la Cisjordania ocupada. Desde 2023, más de mil palestinos —entre ellos más de 200 niños— han sido ejecutados por las FDI en este territorio. Grupos de colonos extremistas, protegidos por el Estado, perpetran un promedio de cuatro crímenes de odio diarios, sumando miles de agresiones impunes. Organizaciones como Médicos Sin Fronteras denuncian que la asistencia sanitaria ha sido bloqueada sistemáticamente: se ataca a las ambulancias, se asedian hospitales y se impide el paso a urgencias médicas, provocando tragedias atroces como la muerte de niños a quienes se les niega el acceso a un médico por mantener los asentamientos ilegales cerrados.
Las incursiones militares, como la operación ‘Muro de Hierro’ lanzada en campos de refugiados como Jenin, Tulkarem y Nur Shams, han desplazado a comunidades enteras en cuestión de días. Nada de esto es casual ni aislado. Es una política de Estado deliberada, calculada para fragmentar la tierra, aniquilar a la población y borrar la continuidad territorial, política y cultural de Palestina.
Sumado a la violencia militar, los residentes palestinos también se encuentran sometidos a la violencia y odio de los colonos israelíes. Entre 2024 y 2025 se registraron más de tres mil ataques, un promedio de cuatro incidentes o crímenes de odio al día.
Sin embargo, este horror no ocurre en el vacío ya que Israel no actúa solo. El blindaje político y diplomático a través de las relaciones bilaterales y del abuso del veto, así como el continuo flujo de armamento proporcionado por aliados estratégicos. encabezados por Estados Unidos, convierten a estas potencias en cómplices directos del exterminio. Financiar, justificar o encubrir el accionar del gobierno israelí es validar la muerte de más de 70,000 personas y participar activamente en la destrucción de un pueblo entero.
Hay que reconocer la realidad. Las políticas aplicadas en Gaza y Cisjordania no buscan la seguridad; apuntan al proyecto colonial de ocupación y borrado sistemático de Palestina como territorio, cultura y pueblo, ¿hasta cuándo se seguirá protegiendo a los agresores mientras un pueblo entero es exterminado en tiempo real? ¿hasta cuando se seguirá permitiendo este genocidio?











