En el marco de la ceremonia de posesión del mandatario electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, en Cali, la Cancillería peruana volvió a dar una clara señal de su orientación internacional. El ministro de Relaciones Exteriores, Carlos Espá, sostuvo un encuentro bilateral con el canciller del Estado de Israel, Gideon Sa’ar, en una reunión donde se abordó el fortalecimiento de la agenda común y se priorizó la asistencia técnica en gestión de recursos hídricos frente a los embates del Fenómeno del Niño.
#NoticiasTorreTagle | En Cali, el canciller Carlos Espá sostuvo una reunión con su homólogo de Israel, Gideon Sa’ar, en la que se hizo un repaso de los principales temas de la agenda bilateral y se enfatizó la importancia de la ayuda frente al fenómeno de El Niño, así como el… pic.twitter.com/kRzeaxgHDs
— Cancillería Perú🇵🇪 (@CancilleriaPeru) August 7, 2026
No es la primera vez que la política exterior peruana recurre al argumento del Fenómeno del Niño para justificar encuentros de alto nivel con representantes israelíes. La insistencia en presentar la cooperación tecnológica e hídrica como el eje central de las conversaciones funciona como una conveniente cortina de humo para normalizar y argumentar el incremento de las relaciones bilaterales, evitando pronunciarse sobre las constantes denuncias por violaciones a los derechos humanos y el derecho internacional humanitario.
La cita en Cali reafirma que los contactos iniciales y las llamadas telefónicas entre ambos gabinetes no eran hechos aislados, sino la consolidación de una línea diplomática trazada desde el Ejecutivo.
Estrechar la mano y coordinar agendas de desarrollo con un gobierno severamente cuestionado a nivel global despoja al Estado peruano de solvencia moral en materia de derechos humanos.











