El candidato de Roberto Sánchez solicitó públicamente un reconteo de votos en el marco de la segunda vuelta electoral, en medio de un escenario marcado por la estrecha diferencia frente a Keiko Fujimori.
Durante una conferencia de prensa realizada este 12 de junio, el líder de Juntos por el Perú planteó que, ante cualquier duda en el proceso, “se resuelva con transparencia”, proponiendo una revisión exhaustiva del escrutinio con participación de observadores internacionales.
En esa misma línea, Sánchez planteó que la revisión del proceso electoral debería realizarse de manera conjunta con su contendora. “La señora Keiko Fujimori nos ha invitado a un diálogo (…) es por ello que yo le propongo que conjuntamente solicitemos (…) un reconteo de todo este proceso, sobre todo en aquellos donde hay indicios presuntos de que no haya ocurrido transparencia como corresponde”, declaró.
No obstante, el planteamiento de un “reconteo de todo el proceso” resulta, en la práctica, inviable dentro del marco electoral vigente. El sistema peruano no contempla un recuento general de votos por decisión política, sino procedimientos específicos de revisión a través de actas observadas o impugnaciones debidamente sustentadas, cada una sujeta a requisitos formales y pagos individuales. Un proceso de esa magnitud implicaría además una revisión prolongada que podría extenderse por meses.
En paralelo, Sánchez sostuvo que mientras desde Fuerza Popular se buscaría anular votos provenientes del sur del país, su organización estaría enfocada en identificar presuntas irregularidades en Lima y en el voto extranjero. “Ellos quieren anular votos nuestros del sur, nosotros estamos incoando irregularidades en Lima (…) y en la votación de peruanos en el exterior”, afirmó. Este discurso construye una diferenciación clara entre ambas posiciones ya que mientras acusa a su adversaria de buscar la anulación de votos, presenta sus propias acciones como un intento por transparentar el proceso. Sin embargo, esta postura contrasta con las limitaciones materiales para formalizar dichos cuestionamientos dentro del marco legal.
En efecto, el propio candidato reconoció que su partido no ha podido cubrir el costo de las tasas electorales necesarias para sustentar estos pedidos. El Jurado Electoral Especial de Lima Centro 2 declaró improcedente un recurso de nulidad que buscaba anular más de 1,751 mesas de sufragio en Lima Metropolitana, debido a que no se cumplió con el pago de la tasa correspondiente, fijada en S/1,375 por acta, lo que implicaría un total superior a los 2,4 millones de soles.
Este no es el único caso. Un segundo pedido de nulidad, referido a más de 600 mesas en Estados Unidos, enfrenta el mismo problema de financiamiento. Frente a ello, Sánchez decidió solicitar apoyo popular para recaudar fondos. “Estamos haciendo una actividad solidaria para autofinanciar con la solidaridad de todos los ciudadanos y nuestro pueblo, y poder cumplir el pago de tasas (…) hay tiempo para que todos podamos colaborar”, indicó.
En paralelo, el candidato confirmó su respaldo a la denominada “Marcha de Lima”, convocada para hoy 12 de junio en medio de la incertidumbre electoral. Al ser consultado sobre su responsabilidad en la movilización, señaló que su organización la asume y que esta se desarrollará de manera “ejemplar, democrática y pacífica”.
Reacción de Fuerza Popular
Por su parte, Keiko Fujimori decidió adoptar una postura más cauta frente a los pedidos de impugnación de Juntos por el Perú y señaló que estos deben cumplir con los requisitos formales para ser admitidos. “Hay procedimientos para impugnar, cada acta tiene que llevar un sustento (…) y su propia tasa. Ellos están en todo el derecho de hacerlo (…) Si no cumplen con la formalidad que la ley manda, lo lógico sería que los jurados especiales lo rechacen”, declaró. En esa misma línea, indicó que esperará los resultados “con prudencia y mucha paciencia”.
Asimismo, el candidato a la primera vicepresidencia, Luis Galarreta, cuestionó la viabilidad del pedido y recordó que el proceso electoral se rige por normas específicas. “Hay normas, hay procedimientos (…) el reconteo de votos no es porque a mí se me ocurre”, afirmó.
Precisó también que únicamente las mesas observadas pueden ser sometidas a revisión, y que dicha decisión no depende de los candidatos. “Aquellas mesas que han pasado a ser observadas son las que el Jurado Electoral Especial, no el señor Sánchez, decide si pasan a reconteo o no”, señaló.
En esa misma línea, advirtió que el respeto al marco legal es fundamental en este tipo de procesos. “A mí me parece que la democracia no se trata de hacer lo que a uno le da la gana, hay un marco legal”, sostuvo.
Un escenario aún abierto
Mientras tanto, el conteo oficial continúa avanzando. Con el 98,216 % de actas procesadas, Fujimori sigue manteniendo una ligera ventaja sobre Sánchez, en una elección marcada por la extrema paridad.
En este escenario, el pedido de reconteo, los recursos de nulidad y las movilizaciones configuran un panorama donde la disputa ya no se limita al resultado electoral, sino también a la legitimidad del proceso.
Este pronunciamiento se da en un contexto donde las protestas ya han comenzado a registrarse en distintas regiones del país, elevando la tensión política antes de la proclamación oficial de resultados.










