A través de un comunicado difundido en redes sociales, el Partido Morado reconoció los resultados de la primera vuelta del pasado 12 de abril, y en sintonía, dejó clara su posición institucional sobre la segunda contienda electoral programada para el próximo 7 de junio, declarando que no apoyarán ni a Keiko Fujimori ni a Roberto Sánchez. “Nuestro partido no puede apoyar, de modo institucional, a ningún de los partidos”, señalaron.
El Partido Morado reafirma su posición de centro republicano y deja claro que no respaldará a ninguno de los extremos que hoy polarizan y dividen al país.
— Partido Morado (@partidomorado) May 25, 2026
El Perú necesita democracia, institucionalidad y responsabilidad política, no discursos de odio ni proyectos autoritarios… pic.twitter.com/l1wHObqFsv
La organización política sostiene que los resultados electorales de la primera vuelta reflejan “diversas formas de continuidad del deterioro institucional”, así como el debilitamiento del Estado de derecho y la captura política del país. En ese contexto, consideran que ambas candidaturas representan extremos que “polarizan y dividen” a la sociedad, alejándose de los principios de institucionalidad y responsabilidad política que —según el partido — deberían guiar el proceso democrático.
En esta línea, el partido republicano declara que el país necesita “democracia, institucionalidad y responsabilidad política”, valores que no logran evidenciar en los partidos elegidos popularmente; y no “discursos de odio ni proyectos autoritarios disfrazados de cambio”.
Esta postura de aparente “neutralidad” ha dividido opiniones en las redes sociales porque, si bien el partido rechaza los llamados “discursos de odio” y “proyectos autoritarios” que representan los partidos de Fuerza Popular y Juntos por el Perú; no define con claridad qué alternativa concreta propone frente a este escenario. Es decir, identifica la existencia de un problema de representación, pero se abstiene de intervenir directamente en la resolución política.
Por un lado, como un intento de coherencia ideológica, se proyecta no respaldar a ninguna opción que no represente sus valores partidarios. Pero, por otro, también puede interpretarse como una forma de evitar el costo político de tomar una decisión en un contexto polarizado, trasladando la responsabilidad final al votante. Es por esta razón que varios internautas han comenzado a catalogar al partido de “tibio”.
De hecho, el propio comunicado abre esa puerta al señalar que sus militantes y simpatizantes podrán decidir, de manera individual y libre, a quién otorgar su voto.















