En una manifestación pública de fe y denuncia política, aproximadamente 200 sacerdotes de diversas congregaciones cristianas y procedentes de distintas partes del mundo por las calles de Roma hasta llegar al Vaticano. La movilización tuvo como objetivo central exigir el fin de las acciones militares de Israel en la Franja de Gaza y calificar la crisis humanitaria en la región como un genocidio, un apartheid y una limpieza étnica que no deben ni pueden normalizarse.
Durante la movilización hacia la Plaza de San Pedro, los religiosos portaron pancartas con mensajes impactantes como “Dios ha muerto en Gaza”. Asimismo, cargaron una enorme mortaja simbólica donde figuraban los nombres de los 300 niños asesinados por el ejército israelí desde octubre de 2025, momento en que se había anunciado una tregua que lamentablemente no detuvo la violencia.
VIDEO | Unos 200 sacerdotes de diferentes partes del mundo y otros manifestantes marchan por las calles de Roma hasta llegar ante el Vaticano para denunciar el "genocidio" que Israel está cometiendo en Gaza y pedir que se rompa el silencio. pic.twitter.com/rvClEIQwNU
— EFE Noticias (@EFEnoticias) September 22, 2026
“Se anunció una tregua, pero los bombardeos no cesaron. Una tregua que no detiene la matanza no es una tregua”, denunció el padre Peter-John Pearson, vicario para el clero de la arquidiócesis de Ciudad del Cabo y director de la Oficina de Enlace Parlamentario Católico en Sudáfrica. “Marchamos para que el genocidio, el apartheid y la limpieza étnica nunca se normalicen, porque cada niño es un hijo de Dios, con un nombre, no un número”.
Asimismo, los pastores participantes explicaron que la iniciativa no busca fomentar el odio ni la división, sino articular iniciativas personales en favor de la paz, en fidelidad tanto al Evangelio como a la Constitución italiana.
En este sentido, Xavier Morlans, sacerdote diocesano de Barcelona, enfatizó la postura moral de la red respecto a los orígenes del conflicto reciente: “Por supuesto hay que condenar el terrible asalto de Hamás, que motivó 1.300 víctimas, violación de mujeres y niños asesinados en sus cunas. Pero los 77.000 muertos que ya ha provocado el ejército israelí perseguían a un solo militante de Hamás”, afirmó Morlans. “Como sacerdotes de la Iglesia Católica, no por motivos ideológicos, sino siguiendo el Evangelio, salimos a la calle para decir a la humanidad que esto es un genocidio y que hay que decir: basta”.
Desde la plaza, la red sacerdotal lanzó exigencias concretas a los gobiernos e instituciones internacionales. Entre ellas se encontraron la suspensión inmediata de la venta y envío de armas al Estado de Israel, la aplicación estricta del derecho internacional y el cumplimiento obligatorio de las resoluciones de las Naciones Unidas (ONU), rechazando que sean tratadas como opiniones facultativas.
La organización Sacerdotes Contra el Genocidio ha registrado un crecimiento notable: de iniciar con 200 sacerdotes hace un año, hoy cuenta con más de 2.600 miembros distribuidos en 68 países de los cinco continentes. Su objetivo a corto plazo es alcanzar los 4.000 integrantes, lo que representa aproximadamente el 1 % del clero católico global.











