El secretario general de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, condenó la decisión del Gobierno de Israel de reanudar los procedimientos de registro de tierras en la Cisjordania ocupada, advirtiendo que la medida podría agravar las tensiones y socavar las perspectivas de paz en la región.
A través de un mensaje publicado en su cuenta de X, Guterres alertó que esta decisión podría conducir al despojo de propiedades de palestinos y aumentar el riesgo de ampliar el control israelí sobre tierras en el territorio ocupado. En ese sentido, subrayó que tales acciones podrían contravenir el derecho internacional y profundizar el conflicto que ya atraviesa uno de sus momentos más críticos.
I condemn the Israeli Government’s decision to resume land registration procedures in the occupied West Bank. The decision could lead to the dispossession of Palestinians of their property & risks expanding unlawful Israeli control over land in the area.
— António Guterres (@antonioguterres) February 16, 2026
I call on Israel to…
António Guterres hizo un llamado directo a las autoridades israelíes para que reviertan estas medidas y exhortó a todas las partes involucradas a preservar el único camino viable hacia una paz duradera: una solución negociada de dos Estados. Este enfoque propone la convivencia de Israel y un Estado palestino independiente, coexistiendo en paz y seguridad.
Las declaraciones se producen en un contexto en el que Israel ha aprobado diversas disposiciones que refuerzan su autoridad en zonas de Cisjordania, incluidas las áreas A y B, que en conjunto abarcan aproximadamente el 40 % del territorio, lo que ha generado preocupación en la comunidad internacional por el posible impacto sobre el equilibrio político y territorial establecido en acuerdos previos.
En un escenario donde Israel se encuentra acusada por las Naciones Unidas por cometer genocidio contra la población palestina, y cuyo primer ministro Benjamín Netanyahu enfrenta una orden de arresto por la Corte Penal Internacional por presuntos crímenes de guerra, las decisiones administrativas y políticas vinculadas a la tierra adquieren profundas implicaciones humanitarias y geopolíticas. Para la ONU, cualquier acción que altere el estatus de los territorios ocupados puede comprometer aún más las ya frágiles posibilidades de negociación para alcanzar la vía de dos Estados.
Con su pronunciamiento, Guterres reafirma la posición del organismo internacional en favor del respeto al derecho internacional y la reactivación de un proceso político que permita avanzar hacia una solución negociada y sostenible del conflicto.












