La escalada del conflicto entre Irán, Hezbolá e Israel continúa dejando víctimas en el sur de Líbano. En medio de los enfrentamientos, el sacerdote católico maronita Pierre El Rahi, párroco de la iglesia de San Jorge en la localidad de Kleya, murió tras resultar herido durante un bombardeo en esta zona fronteriza.
Según informaciones difundidas por medios eclesiales y autoridades locales, el sacerdote se encontraba ayudando a un feligrés cuya vivienda había sido alcanzada por un primer ataque cuando un segundo impacto lo alcanzó mortalmente. De acuerdo con los reportes, un grupo de combatientes de Hezbolá habría llegado al pueblo huyendo del avance de tanques israelíes que penetraron en la frontera libanesa y se habrían ocultado entre las viviendas de la comunidad, mayoritariamente cristiana.
Las informaciones procedentes del Líbano señalan que un tanque israelí abrió fuego contra varias casas del sector, dejando a varios habitantes heridos, entre ellos al párroco de la iglesia local de San Jorge. La Cruz Roja trasladó al sacerdote a un hospital cercano, pero no logró sobrevivir a la gravedad de sus heridas. Tenía 50 años y era considerado una figura de referencia para la comunidad cristiana local, especialmente por su constante apoyo pastoral frente a la violencia.
Diversas fuentes señalan que el sacerdote había decidido permanecer en su parroquia a pesar de la creciente inseguridad, con el objetivo de acompañar a su comunidad y asistir a las personas afectadas por los ataques.
La muerte del padre Pierre El Rahi ha encendido alarmas entre los cristianos libaneses y en la Iglesia local, que en las últimas semanas ha advertido del impacto devastador que la guerra está teniendo sobre las poblaciones civiles. Muchas aldeas han sufrido bombardeos, mientras miles de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares para escapar de la constante violencia.
En este contexto, el Papa Leo XIV expresó su dolor por la muerte del sacerdote y envió sus condolencias. El pontífice reiteró además su llamado a detener la violencia y a buscar una salida diplomática al conflicto, advirtiendo que la prolongación de los enfrentamientos podría agravar aún más la crisis humanitaria que atraviesa el Líbano.