Tras asumir la presidencia interina, este jueves José María Balcázar fue nuevamente consultado por sus declaraciones de junio de 2023 sobre el matrimonio infantil, tema que ya había generado una fuerte controversia en su momento.
Lejos de matizar su postura, el ahora mandatario reafirmó que no ha cambiado de opinión y que mantiene firmes sus convicciones.
“No, yo no cambié nunca de opinión, soy un hombre permanentemente firme en mis convicciones”.
Si bien, en un principio habría intentado desmarcarse de la polémica señalando que sus antiguas declaraciones fueron sacadas de contexto y que lo que se dice sobre él son “leyendas negras que se quieren tejer”.
Sin embargo, no solo terminó rectificando su postura, sino que además, sostuvo que él habla con “propiedad” porque cuenta con “cultura para hablar sobre eso” debido a su experiencia como juez, argumento con el que buscó respaldar la legitimidad de su posición.
En el contexto de 2023, durante el debate legislativo sobre la eliminación de las excepciones que permitían el matrimonio de menores de edad con autorización judicial o de los padres, Balcázar expresó una posición crítica frente a la prohibición absoluta.
“Mientras no haya violencia, las relaciones sexuales tempranas más bien ayudan al futuro psicológico de una mujer, eso está estudiado”, afirmó el entonces congresista.
Sus palabras fueron interpretadas como una defensa de mantener ciertos supuestos excepcionales, lo que generó cuestionamientos desde distintos sectores políticos y sociales que impulsaban el cierre definitivo de esa posibilidad legal.
En ese mismo contexto, también formuló críticas hacia el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, señalando que no siempre se abordaba el problema desde una perspectiva integral.
Declaraciones que provocaron rechazo de organizaciones defensoras de derechos de la niñez y de congresistas que impulsaban la reforma para prohibir el matrimonio infantil sin excepciones.
Si bien, el Congreso finalmente aprobó la eliminación de las excepciones para el matrimonio de menores de edad, en línea con estándares internacionales de protección a la niñez, las declaraciones previas de Balcázar quedaron registradas en ese proceso y ahora, con su llegada al Ejecutivo, vuelven a ser examinadas bajo una nueva luz política.
Las recientes afirmaciones del mandatario no solo reavivan la discusión sobre el matrimonio infantil, sino también sobre el rol de las autoridades en la defensa de los derechos de niñas y adolescentes. Mientras tanto, el nuevo jefe de Estado insiste en que su postura no ha variado y que las críticas responden, según sus palabras, a interpretaciones malintencionadas.












