El pasado jueves se estrenó en el Festival Internacional de Cine de Venecia el documental Naza, una impactante obra de 80 minutos que deja al descubierto el uso por parte de las fuerzas armadas israelíes de sistemas militares impulsados por inteligencia artificial para atacar a civiles en Gaza. La producción se marchó del certamen tras obtener el Premio Especial del Jurado y recibir una histórica ovación de pie de 25 minutos que batió récords en el festival.
El documental “NAZA” sobre Gaza se presenta en Venecia con una ovación récord
— DW Español (@dw_espanol) September 11, 2026
El nuevo documental de dos de los directores de “No Other Land”, ganadora del Oscar a Mejor Documental en 2025, recibió una ovación de pie de 24 minutos, la más larga registrada hasta ahora en el… pic.twitter.com/jdHWelbPGG
Naza fue filmada en secreto durante tres años, rodando principalmente de noche desde las azoteas de Tel Aviv. La dirección estuvo a cargo del periodista israelí Yuval Abraham y la cineasta Rachel Szor, quienes basaron el largometraje en las declaraciones de 24 oficiales de la inteligencia militar israelí que hablaron a condición de mantener oculta su identidad. El título del documental hace referencia directa a un acrónimo militar utilizado por las fuerzas armadas israelíes, «Nezek Agavi», que se traduce como «daño colateral» y se emplea internamente para estimar el número de civiles que se prevé que morirán durante un bombardeo.
En este sentido, el documental describe cómo los sistemas automatizados basados en inteligencia artificial seleccionan a los palestinos como objetivos militares, provocando ataques deliberados aun cuando los mandos saben que hay civiles presentes en las zonas golpeadas. Uno de los testimonios recolectados durante el reportaje asegura que las Fuerzas de Defensa de Israel llegaron a autorizar un ataque que provocaría la muerte de hasta 500 personas con la única finalidad de eliminar a un solo objetivo humano.
Cabe señalar que el documental recuerda el ataque de Hamás que cobró la vida de 1200 israelíes y el secuestro de más de 200 personas, mientras evidencia que la respuesta militar israelí ha acabado con la vida de más de 73000 palestinos, incluidos más de 20000 niños.
Como era de esperarse, la recepción del gobierno israelí ha sido abrumadoramente hostil. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, arremetió contra los creadores del documental acusándolos de contribuir a una “incitación antisemita global”. En un vídeo publicado en redes sociales, Netanyahu calificó de chocante e intolerable que dos directores israelíes presenten a sus propias fuerzas armadas como criminales de guerra y sean ovacionados en el extranjero por ello.
The “film” NAZA is pure propaganda, created by radicals who serve the narrative of murderous terrorists. It is yet another element of the anti-Israel campaign that began after October 7, driven by the Red-Green coalition of the radical left and Islamist movements.
— Israel Foreign Ministry (@IsraelMFA) September 15, 2026
The "film" is…
Asimismo, el ministro de Cultura de Israel, Miki Zohar, solicitó formalmente al Ministerio del Interior que se les retire la ciudadanía a los codirectores. A través de una carta y un mensaje en sus canales oficiales, Zohar afirmó que las denuncias presentadas en la película son falsas y distorsionadas, tildó a los realizadores de traidores al Estado y sentenció que la libertad de expresión no es una licencia para traicionar al país. A estas descalificaciones se sumó el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, quien describió a Abraham y Szor como una vergüenza nacional e instó a ambos a abandonar el territorio.
מי שפועל נגד מדינת ישראל בזמן מלחמה – לא יכול להמשיך ולהחזיק באזרחות הישראלית שלו.
— Miki Zohar מיקי זוהר (@zoharm7) September 14, 2026
פניתי הבוקר למנכ״ל רשות האוכלוסין ולמנכ״ל משרד הפנים לבחון את שלילת האזרחות הישראלית ליוצרי הסרט האנטי-ישראלי ״נז״א״ בגין הפרת אמונים למדינה ושיתוף פעולה עם האויב, ולבדוק כיצד הושגו החומרים, מי… pic.twitter.com/8kT1pd3FLF
A pesar de los ataques y las acusaciones de la cúpula política, los cineastas reafirmaron su compromiso al recoger el Premio Especial del Jurado. Durante su discurso de aceptación, Yuval Abraham enfatizó que la negación de un crimen es precisamente lo que permite que este persista, concluyendo que resulta fundamental que la propia población israelí vea la película para asumir la responsabilidad de las acciones que su Estado está cometiendo.
