El pasado 11 de marzo, Chile celebró la ceremonia de investidura del nuevo presidente electo José Antonio Kast en el Congreso Nacional de Valparaíso. El evento reunió a más de mil invitados, entre ellos autoridades internacionales, delegaciones diplomáticas y representantes políticos de distintos países de la región.
#CambiodemandoCNNChile | Keiko Fujimori, candidata presidencial de Perú sobre candidatura de Michelle Bachelet a la ONU: "Creo que sería una gran representante de Latinoamérica". pic.twitter.com/We16KMOVGf
— CNN Chile (@CNNChile) March 11, 2026
Entre los asistentes destacó la presencia de la lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, cuya participación no pasó desapercibida para la prensa peruana. Durante su visita, la candidata presidencial señaló que su presencia respondía al interés de fortalecer las relaciones bilaterales con los países de la región.
La asistencia de Fujimori a la toma de posesión de Kast no sorprendió a los analistas políticos, debido a la cercanía ideológica entre Fuerza Popular y el Partido Republicano de Chile, agrupación liderada por Kast y asociada a posiciones ultraconservadoras en el escenario político chileno. Sin embargo, lo que sí generó un intenso debate fueron las declaraciones que la dirigente peruana realizó sobre la expresidenta chilena Michelle Bachelet.
En una entrevista reciente, Fujimori calificó a Bachelet como una “mujer preparada” y expresó su respaldo a su candidatura de la exmandataria para ocupar la Secretaría General de las Naciones Unidas. Según sus palabras, Bachelet sería una “gran representante para Latinoamérica”, afirmando además que, pese a las diferencias ideológicas entre ambas, su partido apoyaría su postulación en un escenario internacional.
Estas declaraciones provocaron una rápida reacción en algunos sectores del conservadurismo peruano, que interpretaron el gesto como una señal de incoherencia política. Dirigentes y simpatizantes de la derecha más tradicional cuestionaron el respaldo de Fujimori a una figura que ha promovido posiciones progresistas en temas sociales y de derechos humanos.
Uno de los partidos que expresó críticas más duras fue Renovación Popular. Desde ese sector, se calificó la postura de Fujimori como contradictoria, considerando que la lideresa de Fuerza Popular ha defendido en reiteradas ocasiones posiciones conservadoras, especialmente en temas como el aborto y la agenda de género.
Keiko Fujimori apoya a la socialista Michelle Bachelet para la presidencia de la ONU… Keiko sale del país y muestra su verdadero rostro globalista y progre #Porky2026 (Álvaro Sarco). https://t.co/U1gUFMB3ba
— Rafael López Aliaga (@rlopezaliaga1) March 12, 2026
🔥🎥 #INSÓLITO | ¡La señora Keiko Fujimori propone a Michelle Bachelet, una figura abiertamente abortista y promotora de la ideología de género, para liderar la ONU!
— Alejandro Muñante🇵🇪 (@AlejoMunante) March 12, 2026
No se puede hablar de defender la vida y la familia mientras se respalda a quienes han impulsado todo lo… pic.twitter.com/pFkEKHIX5N
LA RENDICIÓN DE KEIKO
— Luciano Revoredo Renovación Popular #30 (@LucianoRevoredo) March 12, 2026
La política peruana suele sufrir de una memoria corta, pero hay traiciones que el instinto de supervivencia de una nación no puede ignorar. Las recientes declaraciones de Keiko Fujimori desde Chile, calificando a Michelle Bachelet como una “gran… pic.twitter.com/Vz4KTDTx58
NO. Definitivamente NO. Bachelet política d izquierda clara y contundente, fue Alta Comisionada d las Naciones Unidas (ONU) para los DDHH 2018/22 JAMÁS SACÓ LA CARA para protestar contra los gobiernos rateros, asesinos d Venezuela, Nicaragua, Cuba, Bolivia entre otros agonizando… https://t.co/IFcSaV6q8F
— Lourdes Alcorta (@AlcortaLourdes) March 12, 2026
Las críticas también llegaron desde sectores religiosos conservadores. El reverendo Luis Meza Bocanegra, reverendo y figura influyente del Movimiento Misionero Mundial en Perú, cuestionó duramente las declaraciones de Fujimori a través de sus redes sociales. En una publicación reciente, el líder religioso acusó a la dirigente de mostrar “su verdadero rostro” al respaldar a Bachelet, a quien calificó como cómplice de violaciones a los derechos humanos en gobiernos socialistas.
En el mismo mensaje afirmó que Fujimori pretende “estar con Dios y con el diablo”, una frase que refleja el malestar que sus declaraciones han generado dentro de algunos sectores del conservadurismo religioso peruano.
La reacción del reverendo resulta especialmente significativa debido a la influencia que el Movimiento Misionero Mundial mantiene dentro de amplios sectores evangélicos del país, un grupo que en los últimos años ha adquirido mayor peso en el debate político y en la formación de opinión dentro del electorado conservador.
La figura de Bachelet ha estado asociada durante años a la promoción de políticas progresistas en América Latina. Entre 2010 y 2013 se desempeñó como directora ejecutiva de ONU Mujeres desde donde impulsó iniciativas relacionadas con la igualdad de género y el empoderamiento femenino. Además, durante su trayectoria política ha respaldado la ampliación de derechos reproductivos y ha defendido la despenalización del aborto.
Precisamente por estas posiciones, el respaldo de Fujimori generó incomodidad entre sectores conservadores que históricamente han apoyado su liderazgo político. Asimismo, sus declaraciones abren interrogantes sobre su estrategia electoral y la imagen internacional que busca consolidar.