Un cambio profundo en el mapa religioso de América Latina se consolida tras una década de variaciones significativas en las afiliaciones de fe, según un informe reciente del Pew Research Center. La tradición católica, hasta ahora mayoritaria en la región, muestra una notable disminución, mientras el protestantismo se mantiene estable y quienes se declaran sin afiliación religiosa experimentan un crecimiento sin precedentes.
La encuesta, realizada en 2024 en seis de los países más poblados de la región —Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú—, revela que aunque el catolicismo sigue siendo la religión con mayor número de seguidores, su presencia ha menguado considerablemente en los últimos diez años. Países como Brasil y Chile, por ejemplo, registran ahora sólo un 46 % de adultos identificados como católicos, un descenso marcado respecto a 2013–2014.
Protestantismo estable, no dominante
Contrario a la caída del catolicismo, las iglesias protestantes han mantenido un ritmo relativamente estable en toda la región. En Brasil —el país latinoamericano con mayor número de protestantes— el porcentaje pasó de aproximadamente 26 % a 29 % en la última década. Esto indica que, aunque hay movimientos dentro de las distintas denominaciones protestantes, su presencia no ha registrado un crecimiento explosivo ni equivalente a la caída católica.
El auge de los “no afiliados”
El fenómeno más destacable de este nuevo panorama religioso latinoamericano es el aumento significativo de personas que se declaran sin afiliación religiosa —a menudo llamados “nones”, que incluyen a ateos, agnósticos o quienes simplemente no se identifican con ninguna fe organizada. En países como Argentina, Chile, Colombia y México, este grupo incluso supera en número a los protestantes
Especialistas atribuyen este crecimiento a una combinación de factores sociales: el desencanto entre jóvenes y adultos por las instituciones tradicionales, mayor exposición a perspectivas seculares y una transformación cultural que prioriza identidades personales por sobre las colectivas. Aunque estas tendencias varían según el país, el patrón regional sugiere un alejamiento de las afiliaciones religiosas clásicas.
Fuerte religiosidad pese al cambio
Aunque las cifras reflejan una transformación, la religiosidad no desaparece. El informe destaca que la gran mayoría de latinoamericanos —incluso entre quienes no se identifican con ninguna religión— mantiene una creencia en Dios y prácticas espirituales significativas, como la oración regular. En países como Brasil, Colombia, México y Perú, más de la mitad de los adultos consideran que la religión es “muy importante” en sus vidas.
Este fenómeno sitúa a América Latina como una de las regiones del mundo donde la fe sigue teniendo un peso cultural y social relevante, incluso mientras cambian las formas y afiliaciones de las creencias religiosas.