El pasado 31 de enero de 2026, el conductor del programa Hora Punta de Bethel TV Noticias, Juan Diego Berna, realizó una rectificación pública luego de haber afirmado erróneamente que durante la gestión de Flor Pablo Medina como ministra de Educación se habrían permitido “links pornográficos” en materiales educativos escolares.
La rectificación se produjo tras la carta notarial remitida por la congresista del Partido Morado, en la que exigía el retiro del contenido difamatorio y una aclaración pública en un plazo máximo de 24 horas, bajo apercibimiento de iniciar acciones legales.
.@Bethel_Noticias se ha rectificado tras la carta notarial que le enviamos. Este es un mensaje claro para todos los periodistas y medios que durante años han repetido mentiras y calumnias: la libertad de expresión no es libertad para difamar. A la desinformación se le combate con… https://t.co/1wTa6vwWMB pic.twitter.com/kX7oyj3HnG
— Flor Pablo Medina 🇵🇪 (@FlorPabloMedina) January 31, 2026
Durante el programa, Berna señaló que “corresponde precisar que ese término no fue el adecuado” y añadió que la rectificación se realizaba “conforme a los principios de veracidad y responsabilidad que rigen nuestro trabajo informativo”.
Sin embargo, el uso de estas fórmulas genéricas no borra el impacto del daño ya causado ni el contexto en el que se difundió la acusación inicial.
La denuncia original no fue un simple error semántico. Presentar como un hecho comprobado que la congresista Medina “ingresó y permitió que haya links pornográficos en su gestión” en textos escolares implica una acusación grave. Tal afirmación, difundida sin contraste de fuentes ni verificación mínima, contribuyó a instalar una narrativa de sospecha moral que luego resultó insostenible.
La rectificación, aunque necesaria, no compensa el alcance de la desinformación previamente difundida ni el efecto que esta tiene o puede tener en la opinión pública.












